
Por qué no te copian la llave de seguridad
Publicado el 11 de junio de 2026
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Es una de las escenas que más se repiten. Vas con una llave a hacer un duplicado, te la miran cinco segundos y te dicen que esa no se puede copiar. Suena a excusa, pero no lo es: hay una razón técnica y legal detrás, y conviene conocerla antes de que te pase, porque la diferencia entre tener una copia en veinte minutos y no poder hacerla nunca se decide el día que instalas la cerradura, no el día que vas a copiar.
Hay tres tipos de llave y solo uno da problemas
La llave plana o de gorja es la clásica de una puerta interior, un mueble o un candado: perfil sencillo, dientes en un solo canto. Se duplica en cualquier sitio y en un momento.
La llave de puntos es la que llevan los cilindros europeos modernos, con hoyuelos de distinta profundidad repartidos por la caña. También se copia sin problema, pero exige una máquina que trabaje con precisión, y aquí ya empieza a importar quién te la hace: una copia con los hoyuelos un poco desviados entra y gira, pero va forzando los pitones del bombín cada día hasta que un día no abre.
Y luego está la llave patentada de seguridad, que es la que provoca la escena del principio. No es que sea más difícil de fabricar: es que el fabricante tiene la patente del perfil y solo suministra el material a quien acredita ser el propietario. La restricción no es técnica, es contractual.
La tarjeta de propiedad, esa cosa que casi nadie recuerda tener
Cuando se instala una cerradura de seguridad, con las llaves viene una tarjeta con un código. Esa tarjeta es lo único que autoriza a pedir copias de esa llave concreta. Se pide al fabricante presentando el código, y la llave llega en unos días.
El problema es que nadie le da importancia el día que la recibe. Suele acabar en el mismo llavero que las llaves, dentro del cajón de la entrada o, en el caso de un piso comprado de segunda mano, en manos del propietario anterior que ya no responde al teléfono. Cuando llegas a hacer una copia diez años después, la tarjeta no está.
Qué puedes hacer si has perdido la tarjeta
Hay dos caminos y ninguno es inmediato. El primero es solicitar el duplicado acreditando ante el fabricante que eres el propietario de la vivienda, normalmente con escritura o contrato y documento de identidad. Algunos fabricantes lo admiten con ese trámite y otros no, y eso no lo decide el cerrajero.
El segundo camino es el que acaba usando la mayoría: sustituir el cilindro por uno nuevo. Puede parecer desproporcionado por una copia, pero tiene una ventaja que compensa más de lo que parece: sales con la tarjeta en la mano desde el primer día, con las llaves que hayas pedido, y con la certeza de que ninguna copia anterior sigue por ahí. En un piso de segunda mano eso último no es un detalle menor.
Por qué en Pamplona esto sale más de lo normal
Por el tipo de puerta que hay. En los portales del Casco Viejo y de los dos Ensanches, muchas cerraduras de seguridad se instalaron en los años ochenta y noventa, cuando se blindaron las puertas de esos pisos, y de aquellas tarjetas ya no queda ni el recuerdo. En la obra nueva de Sarriguren, Mutilva o Lezkairu pasa lo contrario: la promotora entregó cilindros básicos sin llave patentada, así que copiar es trivial, pero también lo es para cualquiera que tenga una de las llaves que circularon durante la obra.
Tres cosas que conviene hacer y casi nadie hace
La primera, buscar la tarjeta de propiedad hoy, mientras no la necesitas, y guardarla en un sitio que no sea el llavero ni el cajón de la entrada. La segunda, tener un juego de llaves fuera de casa, en casa de un familiar o de un vecino de confianza: evita la mayoría de las aperturas de urgencia, que son bastante más caras que una copia. Y la tercera, si acabas de comprar o alquilar, contar cuántas llaves te han entregado y preguntarte cuántas más habrá.
Si no sabes en cuál de los tres casos estás
Se ve en una foto. Puedes escribirnos con una imagen de la llave y te decimos de qué tipo es y qué hace falta, sin compromiso. Y si de lo que se trata es de partir de cero porque no sabes cuántas copias hay por ahí, ahí lo que toca no es duplicar: mira cómo planteamos el cambio de cerraduras y bombines, o qué opciones hay para la copia y el duplicado de llaves según el modelo que tengas.
¿Tienes dudas con una cerradura o unas llaves?
Mándanos una foto de la llave o del bombín y te decimos qué opciones tienes.